El Muñeco se muda a la Tri: Gallardo agarra las riendas de Ecuador y debuta contra Corea
Después de idas y vueltas, el técnico de 50 años firmó con la Federación Ecuatoriana y en las próximas horas será presentado en Quito. Debut el 24 de septiembre en Suwon y segundo choque frente a Japón.
A los 50, el Muñeco vuelve al banco. Y no en cualquier lugar: Marcelo Gallardo fue confirmado como nuevo director técnico de la selección de Ecuador, en reemplazo de Sebastián Beccacece. En las próximas horas, el DT viaja a Quito para rubricar el vínculo y ser presentado formalmente en la Federación.
El contrato es por dos años, con opción a estirarlo hasta el Mundial 2030. La particularidad: Gallardo seguirá viviendo en la Argentina y se moverá hacia Ecuador cada vez que la ventana FIFA lo exija. Una solución a la distancia que ya probaron otros entrenadores y que acá se presenta como la gran apuesta de la dirigencia ecuatoriana.
Lo que sedujo al Muñeco
- La calidad del plantel: Caicedo, Hincapié, Pacho y Páez, entre otros.
- Un proyecto a largo plazo con vistas al Mundial 2030.
- La posibilidad de debutar en un seleccionado mayor después de una carrera siempre ligada a los clubes.
- El desafío de sacarle rendimiento a una generación con varios piezas en Europa.
Con esta designación, Gallardo se convierte en el séptimo técnico argentino en pasar por el banco de La Tri, una lista que integran Rodolfo Orlandini, Roberto Resquín, Miguel Ignomiriello, Gustavo Quinteros, Jorge Célico y Gustavo Alfaro, además del propio Beccacece.
El debut está fijado para el 24 de septiembre, en Suwon, contra Corea del Sur. Después, el 1 de octubre, le tocará verse con Japón en territorio nipón. Dos pruebas exigentes para arrancar a medir el pulso del nuevo proceso.
Para el Muñeco, es el regreso a la actividad luego de su segunda etapa en River, que terminó a principios de 2026, y un paso breve y sin gloria por el Al-Ittihad saudí. En el banco, suma 14 títulos en su primera etapa en el Millonarios, entre 2014 y 2022. Ahora le toca llevar ese sello a una selección. La pregunta cae sola: ¿podrá Gallardo traducir a las Eliminatorias el juego intenso y ofensivo que lo hizo leyenda en Nuñez? Lo veremos desde septiembre.
