El ranking de los 0 km más baratos de septiembre termina sin modelos nacionales en el podio
Por primera vez, ninguno de los diez autos 0 km más accesibles del mercado argentino es de producción local. Los importados que no ajustaron sus precios desplazaron a las terminales que subieron entre 1% y 3,2%, y un citycar eléctrico chino se mantiene en lo más bajo del listado, por debajo de los 18.900 dólares.
La pizarra de los autos cero kilómetro más accesibles de la Argentina acaba de escribir un capítulo inédito, y a los productores de hoja verde y yerba canchada de Misiones nos toca mirarlo de costado mientras cargamos los raídos en la cinta de Sapukai: por primera vez, ninguno de los diez modelos que encabezan el ranking de precios más bajos del país sale de una línea de montaje nacional. El cambio se cocinó a fuego lento durante septiembre, cuando la cotización del dólar volvió a empujar hacia arriba y los importadores, simplemente, decidieron no tocar sus listas en pesos. La combinación de esos dos factores fue suficiente para correr del podio a las terminales locales, que sí aplicaron ajustes de entre 1% y 3,2% sobre sus versiones de entrada de gama. Quienes transitamos el yerbal sabemos que cuando el precio no se mueve de un lado y sí lo hace del otro, la diferencia se nota, y se nota rápido.
El modelo más barato de todo el mercado argentino en septiembre volvió a ser el JMEV Easy 3, un citycar ciento por ciento eléctrico que el Grupo Antelo trae desde China y que, según el relevamiento, se ubica por debajo de los 18.900 dólares, con una baja en su valor en dólares respecto de julio. Es la segunda vez consecutiva que lidera el ranking y la confirmación de algo que muchos concesionarios de Apóstoles y de Oberá ya venían comentando en los asados de los domingos: el eléctrico de origen chino dejó de ser una curiosidad para empezar a ser, lisa y llanamente, la puerta de entrada al parque automotor argentino. Atrás, en el segundo puesto, aparece el Hyundai HB20, un hatchback que llega desde Brasil con motor 1.6 y caja manual de seis velocidades y que subió una posición precisamente porque no registró aumento de precio durante el mes.
Del Kwid a la cola: cómo se reconfiguró el Top 10
- JMEV Easy 3, eléctrico importado de China, por debajo de 18.900 dólares, primero por segundo mes seguido.
- Hyundai HB20, hatch/segmento B desde Brasil, con motor 1.6 y caja manual de seis marchas, segundo.
- Renault Kwid, hatchback brasileño con motor 1.0 de tres cilindros, tercero tras un aumento cercano al 2%.
- Volkswagen Polo Robust, versión básica del Polo lanzada este año con un precio casi 25% menor al del Polo Track, cuarto.
- Fiat Mobi, con un ajuste mínimo de 0,2%, el menor entre los modelos de Stellantis, quinto.
- Chevrolet Onix y Onix Plus, con un 1% de aumento, en la mitad del ranking.
- MG3 naftero chino, motor 1.5 con caja CVT, séptimo.
- Kaiyi X3, B-SUV chino con motor 1.5 de 114 CV y caja automática, octavo.
- Suzuki Swift híbrido, exento del arancel extrazona del 35% gracias a su tecnología mild-hybrid, noveno.
- Fiat Argo, que cae desde el cuarto puesto hasta el cierre del Top 10 tras el ajuste de 3,2% de Stellantis.
El dato que más llama la atención de todo este movimiento es el destino del Renault Kwid, que durante más de un año y medio había sido, sin discusión, el auto más barato de la Argentina. El hatchback de origen brasileño con motor 1.0 de tres cilindros perdió el liderazgo a mediados de este año y en septiembre volvió a ceder un lugar: con un aumento cercano al 2%, quedó tercero, justo por encima del Volkswagen Polo Robust, la versión básica del Polo que la marca alemana lanzó este año con un precio casi 25% menor al del Polo Track, la entrada de gama anterior. Esa diferencia de aproximadamente un cuarto de valor fue una de las jugadas más fuertes del año y le permitió al Polo Robust mantenerse firme en el cuarto puesto pese al 1,5% de aumento que se le aplicó en septiembre. Quienes estamos del yerbal a la góndola sabemos que en economía las posiciones se ganan y se pierden por milímetros, y aquí los milímetros fueron esos 1,5 puntos de aumento que, en un mercado tan sensible, pesan como un costal de cincuenta kilos en la espalda de un cosechero.
“En el listado de septiembre se ve algo que no se había visto nunca: los diez autos más baratos son todos importados. Los nacionales quedaron afuera del Top 10 porque ajustaron mientras los de afuera no lo hicieron.”Concesionario de zona productora consultado por este medio
El resto del ranking muestra un patrón que se repite con obstinación de tacuarembó chaqueado: a partir del sexto puesto, el salto de precio se vuelve más notorio y coincide, en general, con vehículos del segmento B. El Chevrolet Onix y el Onix Plus subieron 1% y quedaron en la mitad de la tabla, mientras que tres importados terminaron de completar el listado: el MG3 naftero chino, con motor 1.5 y caja CVT; el Kaiyi X3, también chino, un B-SUV con motor 1.5 de 114 caballos y caja automática; y el Suzuki Swift híbrido, que gracias a su tecnología mild-hybrid queda exento del arancel de importación extrazona del 35%, una ventaja que el resto de los extrazona no tiene. El último lugar del Top 10 fue para el Fiat Argo, que durante todo 2025 se había mantenido cómodo en el cuarto puesto, pero el aumento del 3,2% que Stellantis aplicó a la mayoría de su línea Fiat en septiembre lo empujó hasta el fondo de la lista.
La explicación del vuelco es bastante directa y, para mí, bastante preocupante: mientras los importadores no modificaron sus listas de precios en pesos durante septiembre, las terminales con producción local sí lo hicieron, y esa diferencia, sumada a la leve suba del dólar de las últimas semanas, terminó de inclinar la balanza. El resultado es un mercado donde los 0 km más baratos son, por primera vez en mucho tiempo, todos de origen extranjero, y donde las marcas que fabrican en el país quedan relegadas no porque sus productos sean peores, sino porque, en un contexto de tipo de cambio moviéndose al ritmo que se mueve, no les cierra no actualizar precios. Lo que el Estado todavía no resolvió es el fondo de la cuestión: cómo hacer para que producir un auto en la Argentina vuelva a ser competitivo en precio respecto de traerlo de afuera, sin que eso signifique resignar industria ni puestos de trabajo. Mientras tanto, quienes estamos del yerbal a la góndola seguimos mirando la pizarra con la misma atención con la que miramos el precio de la hoja verde en el secadero: porque al final del camino, lo que se mueve en un mercado siempre termina moviéndose en todos.
