La Papa: un rincón de Bielorrusia se instala en Las Cañitas con sus clásicas tortitas de papa
Yuliya Lakatkova trajo desde Minsk la receta del draniki, una preparación centenaria libre de gluten que ya se sirve en un local del norte porteño. La propuesta incluye cinco salsas caseras y se perfila como una alternativa para celíacos y curiosos por igual.
A unos mil cuatrocientos kilómetros hacia el sur de Posadas, en el barrio porteño de Las Cañitas, un pequeño local ofrece desde hace algunas semanas una preparación que en Bielorrusia funciona casi como emblema nacional. Se trata del draniki, una tortita de papa rallada que la cocinera Yuliya Lakatkova, llegada desde Minsk, decidió convertir en el corazón de La Papa, su emprendimiento de comida libre de gluten.
El draniki es una preparación de apariencia humilde pero de larga tradición: papa cruda rallada, cebolla, condimentos y nada de harina. Se cocina hasta quedar dorado y crocante por fuera, tierno por dentro. En Bielorrusia se consume a cualquier hora del día y cada familia custodia su propia versión. El nombre, tanto en ruso como en bielorruso, significa literalmente desgarrado o hecho pedazos, una descripción que coincide con la textura desmenuzada del tubérculo una vez procesado.
Un recorrido con raíces centroeuropeas
La receta tiene orígenes en la cocina alemana y se difundió por Europa oriental a partir del siglo XVIII, cuando la papa se consolidó como alimento básico de la región. En República Checa existe una preparación equivalente llamada bramboraki; en Estados Unidos se la conoce como hash browns; en Israel, como latkes durante la celebración de Janucá. Lo singular del draniki bielorruso es la centralidad que la papa tiene en la cultura del país, donde se la denomina con familiaridad el segundo pan.
La carta, los precios y los horarios
La Papa funciona en Las Cañitas con un menú que cubre desde el desayuno hasta el mediodía. Por la mañana, el draniki se sirve con palta, huevo o salmón gravlax. Al mediodía, la propuesta se amplía y contempla platos de cinco unidades con gravlax y queso crema a dieciséis mil quinientos pesos. También se elaboran waffles con la misma masa de papa, coronados con palta y huevo frito, a catorce mil pesos, y un tostado bielorruso compuesto por dos tostadas de papa con guacamole y gravlax a dieciocho mil quinientos pesos.
- Cinco salsas caseras para acompañar: a la pimienta, crema agria, queso crema, alioli y barbacoa.
- Posibilidad de sumar carne asada, hongos, gravlax, huevo frito o palta, según el horario y el apetito.
- Servicio de desayuno y almuerzo, con el draniki como eje de toda la propuesta.
Una cocina pensada desde la ausencia de gluten
La condición sin gluten no opera como un diferencial agregado, sino como el pilar del negocio. En palabras de la propia Yuliya, a nuestro establecimiento no entra nada que tenga gluten, una afirmación que se refleja en el flujo de consultas recibidas a través de las redes sociales, donde buena parte de los mensajes gira en torno a esa garantía. La familia ya trabaja en el desarrollo de una empanada con masa de papa en reemplazo de la tradicional, una extensión lógica de la misma filosofía que rige al resto de la carta.
Para quienes planeen visitar Las Cañitas durante los meses cálidos, conviene tener presente que el barrio se caracteriza por sus espacios al aire libre y que, en coincidencia con el calendario local, la presencia de mosquitos puede resultar molesta al caer la tarde, un detalle menor pero habitual en la ciudad entre noviembre y marzo. La información sobre horarios, ubicación y eventuales modificaciones del menú puede consultarse a través de los canales oficiales del local en redes sociales, donde la familia de Yuliya publica novedades y responde consultas de manera directa.
“A nuestro establecimiento no entra nada que tenga gluten.”Yuliya Lakatkova, cocinera y dueña de La Papa
