Los Russo buscaron en un western de Sergio Leone la intimidad detrás de la gran batalla
Los directores de Vengadores: Doomsday citaron a Hasta que llegó su hora como una de sus referencias centrales y confiaron en una película de 165 minutos para tentar al público con una experiencia de sala.
Joe y Anthony Russo volvieron al universo de Marvel con una película pensada como un acontecimiento gigante, pero su principal no salió de un cómic. La encontraron en el western clásico de Sergio Leone, Hasta que llegó su hora, estrenado en 1968. La escena del género que más los marcó ofrece, según cuentan, la combinación que quieren llevar a la pantalla: una escala cinematográfica enorme y una intimidad emocional capaz de hacerse sentir en los momentos justos.
Anthony Russo le explicó a AP News que los westerns siempre tuvieron un lugar especial en su formación junto a su hermano. “Joe y yo crecimos con todo tipo de cine, pero los westerns siempre han sido muy especiales para nosotros”, dijo el director. La frase no remite solamente a una fascinación de infancia: también revela qué modelo de blockbuster siguen buscando en Doomsday.
La épica también puede mirar de cerca
Los hermanos no intentaron copiar la ambientación del filme de Leone. La referencia está en el modo de contar. Para ellos, el western conseguía unir imágenes monumentales con una intensidad emocional concentrada, sin resignar por eso el alcance popular. Ese equilibrio aparece ahora como una de las apuestas de una película que durará 165 minutos, casi tres horas.
“El western, al igual que el cine de superhéroes, fue declarado muerto en distintas épocas después de períodos de saturación del público, y sin embargo encontró la manera de volver con obras de peso.”Anthony Russo, director de Vengadores: Doomsday
El contexto ya no es el mismo de Vengadores: Endgame. El streaming ganó terreno desde entonces y cambió la manera de consumir cine, pero los Russo apuestan a que esta entrega pueda congregar a la gente en las salas. Su aspiración no es solamente ofrecer otra historia dentro del universo compartido, sino convertir la proyección en un evento compartido.
El proceso de producción arrancó incluso sin el guion terminado. Los directores defendieron la improvisación como una herramienta de creatividad y una forma habitual de trabajo. Ahora queda la expectativa por ver si esa búsqueda de emoción contenida, heredada de Leone, puede convivir con la escala de Marvel o si el mundo compartido vuelve a imponer sus propias reglas cuando la película llegue a las pantallas.
