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Chile adelantó el reloj y se reordenan los pasos a la cordillera: qué cambia para quienes cruzan desde Neuquén

El cambio de hora chileno, que entró a regir este sábado, obligó a recalibrar los horarios de Mamuil Malal, Hua Hum, Pino Hachado e Icalma. Hay diferencias según el paso y según se salga o se ingrese al país. Claves para no quedarse varado.

Por Ariel Da SilvaSociedad y vida cotidiana · 7 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Hay una luz distinta sobre el río este sábado a la mañana, como si el verano se hubiera apurado a instalarse del otro lado de la cordillera. Y no es una sensación nomás: al otro lado de la montaña, en Chile, los relojes se adelantaron una hora a la medianoche del sábado 5 de septiembre, y eso, para los neuquinos que suelen cruzar la frontera, significa que la rutina del viaje cambió. Los cuatro pasos internacionales que unen la provincia de Neuquén con territorio chileno ajustaron sus cronogramas de atención y ahora cada uno tiene su propia lógica, según el sentido del cruce. Quien tenga planeado meterse en la ruta en los próximos días, mejor que repase los horarios antes de salir, porque una confusión puede terminar con el auto esperando al pie de la barrera hasta el día siguiente.

La Jefatura de Gabinete neuquina fue la encargada de difundir los nuevos esquemas y, como suele decir Daniel, un vecino de Villa La Angostura que cada año organiza contingentes para cruzar a Chile, la clave está en no confiarse: "Uno ya tiene el viaje hecho de memoria, sale a la misma hora que el verano pasado, y de golpe te encontrás con que el paso cierra antes. El reloj chileno va una hora adelante y eso te corre toda la planificación". La recomendación, entonces, es bien sencilla y bien concreta: consultar el horario de cierre antes de salir y calcular los tiempos de viaje con margen, sobre todo porque en esta época la nieve y el hielo suelen complicar los tramos de alta montaña.

Cómo quedan los horarios en cada paso

  • Mamuil Malal y Hua Hum: atención de 8 a 19 horas en ambos sentidos, sin diferencia entre ingreso y egreso.
  • Pino Hachado e Icalma: el egreso desde Argentina hacia Chile se realiza de 8 a 19 horas, mientras que el ingreso al país está habilitado hasta las 20 horas, es decir, una hora más tarde que la salida.
  • Para los cuatro pasos: el cierre de barrera es estricto, por lo que un cruce que comience tarde puede llegar fuera de horario y obligar a pernoctar en la frontera.

Detrás de este cambio hay una historia que a mí siempre me gusta recordar, porque dice mucho de cómo a veces las urgencias terminan volviéndose costumbre. En 1968, una sequía feroz azotó a Chile y obligó a racionar la energía eléctrica; como respuesta, el gobierno decidió adelantar los relojes para aprovechar mejor la luz natural y reducir el consumo en las horas pico. Aquella medida de emergencia terminó siendo permanente: desde entonces, el horario de verano rige cada año entre octubre y marzo, con algunas excepciones en regiones del extremo sur y del norte del país. O sea que, cuando uno programa la valija y carga el termo para cruzar a Pucón o a Temuco, también está heredando, sin saberlo, una decisión que se tomó hace más de medio siglo para cuidar la luz del sol. Y ya que menciono la luz del sol, vale decir que el cambio de hora también trae aparejada una invitación a disfrutar más tardes largas, una especie de regalo inesperado para quienes cruzamos con la excusa del turismo pero volvemos, en el fondo, buscando ese aire de montaña que tiene otro ritmo.

Lo importante, para no perderse en los detalles, es lo siguiente: si vas a salir del país por Pino Hachado o por Icalma, tenés tiempo hasta las 19; si volvés a la Argentina por esos mismos pasos, te dan una hora más, hasta las 20. En cambio, si tu camino va por Mamuil Malal o por Hua Hum, la ventana es la misma en los dos sentidos y se cierra a las 19. Parece un detalle menor, pero en la práctica, y como bien sabe cualquiera que haya hecho alguna vez la fila en la aduana, esa hora de diferencia puede ser la distancia entre llegar a casa a cenar o terminar cenando un sándwich en el auto, a la vera del camino, mirando cómo cae la noche sobre la cordillera.

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Ariel Da SilvaSociedad y vida cotidiana

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