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John Woo, el maestro que todavía nos debe un viaje al cine de Hong Kong

Tres películas restauradas del director chino llegan a las plataformas digitales y permiten revisar, desde el sillón de casa, el momento más puro de su carrera.

Por Nadia ChamorroCultura y espectáculos · 8 de septiembre de 2026 · hace 2 h

A veces uno se sienta frente al televisor con la sana intención de ver cualquier cosa y termina recalando en una de esas películas que te cambian la forma de mirar la pantalla. Esta semana me pasó con tres títulos del director John Woo que acaban de ser restaurados y que ya están dando vueltas por las plataformas de streaming. Y la verdad es que, después de verlas de nuevo, me dan ganas de revisar toda su filmografía de Hong Kong.

El trío que hay que mirar

Las tres cintas se filmaron entre 1989 y 1992, cuando Woo todavía trabajaba dentro del sistema de producción hongkonés. Ese contexto le permitió empujar el tono y la violencia a límites que después Hollywood le iba a poner en caja. Las películas son las siguientes.

  • El asesino (Dip huet seung hun, 1989): Chow Yun-Fat es un sicario atrapado entre vínculos improbables y dilemas morales. El clímax, con las palomas en vuelo, es una de las imágenes más reconocibles del cine de acción de los noventa. Está en Filmin, Movistar Plus y gratis en Plex.
  • Una bala en la cabeza (Die xue jie tou, 1990): Tony Leung encabeza un reparto que retrata a tres jóvenes despedazados por la guerra de Vietnam, la violencia y la corrupción. Woo la concibió con más amargura y denuncia social que sus trabajos anteriores. Disponible en Movistar Plus y sin costo en Plex.
  • Hervidero (Lashou shentan, 1992): Chow Yun-Fat y Tony Leung juntos en un policial donde un detective que mata por oficio toca el clarinete como último lazo con su humanidad. Es la síntesis más precisa del Woo hongkonés. Está en Filmin y Movistar Plus.

Miradas las tres juntas, se entiende mejor por qué Hollywood lo fue a buscar. La cámara lenta, las coreografías de tiroteo, el melodrama desatado y esa mirada crítica sobre las fuerzas de seguridad ya estaban ahí, rodadas con una libertad que después le costó recuperar. Por eso, más allá del ruido y de la pirotecnia, estas películas funcionan también como una cápsula de tiempo sobre cómo se hacía cine de acción cuando todavía no existían los algoritmos de los streamings.

Por qué vale la pena volver a ellas

La restauración técnica les devuelve el brillo que tenían en el cine. Se nota en los colores, en los detalles de los decorados de Hong Kong y en la textura de las escenas de acción, que se ven más filosas que en los copias que venían circulando hace años. Es, en definitiva, una buena excusa para sentarse, dejarse llevar y recordar por qué Woo es uno de los pocos directores del género capaz de mezclar emoción, violencia y crítica social sin que la cosa se le vaya de las manos. La próxima cita obligada, claro, es ver las tres. Y si enganchan como me engancharon a mí, sale solo el resto del viaje.

NC
Nadia ChamorroCultura y espectáculos

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